PODEROSA HERRAMIENTA

Problemas de próstata y enfermedad de Parkinson, más unidos que nunca

Un tratamiento para la próstata podría tener la clave para la enfermedad de Parkinson. (Foto: allison christine / Unsplash)
Un tratamiento para la próstata podría tener la clave para la enfermedad de Parkinson. (Foto: allison christine / Unsplash)
El mundo de la salud se echó las manos a la cabeza. El fármaco podría retrasar la progresión del Parkinson, algo que actualmente no es posible.
Sorpresa en el mundo de la medicina. Un medicamento utilizado para tratar la hiperplasia benigna de próstata (HBP), agrandamiento de la próstata, puede convertirse en una poderosa herramienta para la enfermedad de Parkinson.

La terazosina, que ayuda a aliviar la hiperplasia prostática benigna (BPH) al relajar los músculos de la vejiga y la próstata, podría tener una función beneficiosa en las células cerebrales dañadas por el Parkinson.

Según un estudio publicado Journal of Clinical Investigation, el fármaco podría retrasar la progresión del Parkinson, algo que actualmente no es posible.

Los investigadores de Universidad de Iowa (EE.UU.) y del Instituto de Trastornos Cerebrales de Beijing (China), estudiaron a miles de pacientes con HBP y Parksinson. Sus hallazgos sugieren que el fármaco alfabloqueante protege las células cerebrales de la destrucción.

La enfermedad de Parkinson es una afección progresiva que afecta el cerebro, para la cual actualmente no existe cura. Los tratamientos existentes pueden ayudar con algunos de los síntomas, pero no pueden retrasar o revertir la pérdida de neuronas que ocurre con la enfermedad.

La terazosina puede ayudar activando una enzima llamada PGK1 para prevenir esta muerte de células cerebrales. En roedores, el fármaco pareció ralentizar o detener la pérdida de células nerviosas.

Para comenzar a evaluar si el medicamento podría tener el mismo efecto en las personas, buscaron en los registros médicos de millones de pacientes de EE. UU. con el fin de identificar a los hombres con HBP y Parkinson.

Del mismo modo, estudiaron a 2.880 pacientes con párkinson que tomaban terazosina o medicamentos similares que se dirigen a PGK1 y un grupo de comparación de 15.409 pacientes párkinson que tomaron un tratamiento diferente para la HPB que no interfería sobre PGK1.

Los pacientes que tomaron los medicamentos dirigidos a PGK1 parecieron tener mejores resultados en términos de síntomas y progresión de la enfermedad de Parkinson, lo que según los investigadores justifica ensayos clínicos, que planean comenzar este año.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS