LA MUERTE CELULAR

El pensamiento erróneo sobre cómo funciona la enfermedad de Alzheimer

La muerte de algunas neuronas en la enfermedad de Alzheimer puede no ser siempre algo malo. (Foto: Burst / Pexels)
La muerte de algunas neuronas en la enfermedad de Alzheimer puede no ser siempre algo malo. (Foto: Burst / Pexels)
La muerte neuronal protege al cerebro de un daño más generalizado y, de hecho, la pérdida neuronal no es lo que es malo, es peor no dejar que esas neuronas mueran.
Los científicos del Centro Champalimaud para lo Desconocido (CCU), en Lisboa (Portugal), demostraron que la muerte de algunas neuronas en la enfermedad de Alzheimer puede no ser siempre algo malo; al contrario, puede ser el resultado de un mecanismo de control de calidad celular que intenta proteger el cerebro de la acumulación de neuronas que funcionan mal.

Los resultados, que se obtuvieron utilizando moscas de la fruta modificadas genéticamente para imitar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, se publican hoy en la revista Cell Reports.

El mecanismo de control de calidad celular, denominado competición celular, conduce a la selección de las células más aptas en un tejido al permitir una comparación de aptitud entre cada célula y sus vecinas, con las células más en forma y desencadenando el suicidio de las menos aptas.

Recientemente se ha demostrado que la competencia celular es un mecanismo normal y potente contra el envejecimiento de nuestro organismo y, en particular, de nuestro cerebro.

"En 2015 descubrimos que eliminar las células no aptas de un tejido era un mecanismo antienvejecimiento muy importante para preservar la función de los órganos", indicó Eduardo Moreno, investigador principal.

A partir de ahí se preguntaron: "¿si estas comparaciones de aptitud física ocurren en el envejecimiento normal, también podrían participar en enfermedades neurodegenerativas asociadas con el envejecimiento acelerado, como el Alzheimer, la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Huntington?". La respuesta fue tajante: "Esto no se había probado nunca".

Los expertos criaron moscas de la fruta que habían sido manipuladas genéticamente para expresar en su cerebro la proteína beta-amiloide humana, que forma agregados en los cerebros de los pacientes con alzheimer. La formación de agregados de amiloide-β en el cerebro es un paso crucial en el desarrollo de la enfermedad.

Las moscas transgénicas mostraron síntomas y patologías similares a las de los pacientes con alzheimer: pérdida de memoria a largo plazo, envejecimiento acelerado del cerebro y problemas de coordinación motora, todos los cuales empeoraron con la edad.

"Cuando empezamos, la opinión general era que la muerte neuronal siempre debe ser perjudicial. Y para nuestra sorpresa, encontramos que la muerte neuronal contrarrestaba la enfermedad", indicó.

Lo que ocurrió fue que cuando se bloqueó la muerte neuronal en el cerebro de las moscas, los insectos desarrollaron problemas de memoria aún peores, de coordinación motora más graves, murieron antes y su cerebro degeneró más rápido.

Sin embargo, cuando aumentó el proceso de ‘comparación’ de la condición física, acelerando así la muerte de las neuronas no aptas, las moscas que expresaban las proteínas beta-amiloides asociadas a al alzhéimer mostraron una recuperación impresionante. "Casi se comportaron como moscas normales con respecto a la memoria, su función locomotora y aprendizaje, incluso en un momento en el que las moscas estaban muy afectadas por la enfermedad", señaló.

"Nuestro hallazgo más importante es que probablemente hemos estado pensando de manera equivocada acerca de la enfermedad de Alzheimer. Nuestros resultados sugieren que la muerte neuronal es beneficiosa porque elimina las neuronas que se ven afectadas por agregados nocivos de beta-amiloides y, tener esas neuronas disfuncionales, es más perjudicial que perderlas", concluyó.


 

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