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Tabaco, hipertensión arterial, diabetes y obesidad, el daño letal al cerebro

Tabaco, hipertensión arterial, diabetes y obesidad, el daño cerebral. (Foto: Daria Shevtsova / Pexels)
Tabaco, hipertensión arterial, diabetes y obesidad, el daño cerebral. (Foto: Daria Shevtsova / Pexels)
Los factores del estilo de vida son mucho más fáciles de cambiar que, por ejemplo, los genes, ya que ambos parecen afectar a la susceptibilidad a un peor envejecimiento cerebral y cognitivo.
Los factores que influyen en la salud de nuestros vasos sanguíneos, como el tabaquismo, la tensión arterial elavada y la presión del pulso, la obesidad y la diabetes, están vinculados a cerebros menos sanos. 

Así se publicó en European Heart Journal que ha examinado las asociaciones entre siete factores de riesgo vascular y las diferencias en las estructuras de partes del cerebro. Los vínculos más fuertes se observaron en áreas del cerebro que se sabe que son responsables de las habilidades de pensamiento más complejas, y que se deterioran durante el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer y la demencia.

A todas las personas se les había realizado un solo escáner. Este es el estudio de escáner único más grande del mundo sobre múltiples factores de riesgo vascular e imágenes cerebrales estructurales, según destacan los investigadores.

Los científicos buscaron asociaciones entre la estructura cerebral y uno o más factores de riesgo vascular, que incluían tabaquismo, presión arterial alta, presión del pulso alto, diabetes, niveles altos de colesterol y obesidad, según lo medido por el índice de masa corporal (IMC) y la relación cintura-cadera.

Encontraron que, con la excepción de los niveles altos de colesterol, todos los otros factores de riesgo vascular estaban relacionados con una mayor contracción del cerebro, menos materia gris -tejido que se encuentra principalmente en la superficie del cerebro- y materia blanca menos saludable -tejido en partes más profundas del cerebro-. Cuanto más factores de riesgo vascular tenía una persona, más pobre era la salud de su cerebro.

Además, se descubrió "un mayor riesgo vascular está asociado con una peor estructura cerebral, incluso en adultos que de otra manera estaban sanos. Estos vínculos fueron tan fuertes para las personas de mediana edad como para las de edad avanzada, y la suma de cada factor de riesgo incrementaba el tamaño de la vinculación con una peor salud cerebral".

Tabaco, hipertensión arterial y diabetes fueron los tres factores de riesgo vascular que mostraron las asociaciones más consistentes en todos los tipos de tejidos cerebrales medidos. Sin embargo, los niveles altos de colesterol no se relacionaron con ninguna diferencia en las imágenes por resonancia magnética.

"Destaca que las asociaciones entre los factores de riesgo y la salud y la estructura del cerebro no se distribuyeron de manera uniforme en todo el cerebro; más bien, las áreas afectadas fueron principalmente aquellas relacionadas con nuestras habilidades de pensamiento más complejas y aquellas áreas que muestran cambios en la demencia y la enfermedad de Alzheimer típica". 

"Los factores del estilo de vida son mucho más fáciles de cambiar que, por ejemplo, los genes, ya que ambos parecen afectar a la susceptibilidad a un peor envejecimiento cerebral y cognitivo. Debido a que descubrimos que las asociaciones eran tan fuertes en la mediana edad como más adelante, sugiere que abordar estos factores de manera temprana podría mitigar los efectos negativos futuros", señaló.

Además, debido a que en el estudio solo valoraban las estructuras cerebrales y no se realizaban imágenes cerebrales funcionales o pruebas de habilidades de pensamiento, no se puede mostrar en este estudio cómo los cambios en la estructura cerebral podrían afectar a la función cognitiva. Sin embargo, aseguran, otros estudios han demostrado la relación entre un mayor número de factores de riesgo vascular y peores o decrecientes habilidades de pensamiento y demencia.

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