BUENOS HÁBITOS

Qué es el efluvio telógeno y por qué preocupa tanto a mujeres y hombres

Las mujeres son las principales afectadas por esta alteración concreta del ciclo vital del cabello. (Foto: Envato)
Las mujeres son las principales afectadas por esta alteración concreta del ciclo vital del cabello. (Foto: Envato)
El efluvio telógeno, por definición, no terminará en alopecia. Pero hay que vigilar los síntomas para evitar que se cronifique.
En España, alrededor del 42 por ciento de la población, tanto hombres como mujeres, se estima que experimenta algún tipo de alopecia.

La pérdida temporal de entre 50 a 100 hebras de cabello se considera normal, ya que el cabello tiene la capacidad de reponer esa pérdida en su proceso natural. Sin embargo, hay circunstancias externas a la propia naturaleza que desencadenan el efluvio telógeno, una situación más preocupante.

Las mujeres son las más afectadas por esta alteración específica del ciclo de vida del cabello, que generalmente se manifiesta como una caída brusca y difusa que se resuelve en unas semanas. No obstante, dependiendo de las causas, esta caída puede volverse crónica, impidiendo que el ciclo natural tenga tiempo suficiente para reemplazar el cabello perdido.

El efluvio telógeno implica una caída abundante en un corto período, generalmente desencadenada por situaciones como el estrés, cambios hormonales y otras circunstancias que aumentan la pérdida de cabello.

"Con el efluvio telógeno, los folículos capilares dejan de crecer prematuramente y entran en la fase de reposo (telógena). El cabello permanecerá en esa fase durante aproximadamente tres meses, cayendo una gran cantidad después de ese período. Inicialmente, el efluvio telógeno no resulta en alopecia porque es una caída limitada en el tiempo", explica Míriam Quevedo, fundadora de una firma capilar.

Los síntomas de esta caída temporal del cabello incluyen una pérdida abundante y alarmante de cabello en un breve período. A medida que envejecemos y enfrentamos diversos problemas, estas caídas se vuelven más comunes, y si no se controlan, pueden convertirse en crónicas, afectando la densidad y el volumen del cabello con el tiempo.

El efluvio telógeno puede ser causado por alteraciones hormonales, infecciones del cuero cabelludo, cirugías, estrés extremo, dietas agresivas, medicamentos y otras condiciones.

Incluso la caída de cabello después del embarazo se considera un tipo de efluvio telógeno.

En cuanto a las causas estacionales, como la caída de cabello en otoño, no se comprenden completamente, pero se especula que la exposición excesiva a los rayos ultravioleta durante el verano podría contribuir al estrés en el cuero cabelludo, provocando una caída más significativa en otoño.

Para evitar la caída puntual del cabello, se sugiere exfoliar el cuero cabelludo con productos específicos para remover residuos, impurezas y toxinas, favoreciendo la microcirculación y facilitando la penetración de oxígeno y nutrientes en los folículos.

Además, existen tratamientos específicos, como champús, mascarillas y ampollas, así como opciones como la mesoterapia capilar, complementos vitamínicos y el láser de baja frecuencia. Identificar la causa exacta del efluvio telógeno es fundamental para abordar y eliminar progresivamente el problema.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS