CASOS EXTREMOS

Problemas oculares y de visión, la otra dolencia durante la COVID-19

La Covid-19 también podría afectar a los ojos. (Foto: Envato)8195;
La Covid-19 también podría afectar a los ojos. (Foto: Envato)8195;
Los expertos señalan que la afectación a los ojos no es tan infrecuente como podríamos pensar, pese a que sí son raros sus extremos más graves.
Aunque se trata principalmente de un virus respiratorio, el SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia mundial de coronavirus, puede también infectar a otras partes del cuerpo y causar diversas complicaciones.

Algunos de los efectos menos conocidos del virus, por ejemplo, son aquellos que puede provocar en nuestros ojos. Si bien se han documentado casos de afectación ocular desde los primeros días de la pandemia, su carácter relativamente poco frecuente ha provocado que no reciban mucha publicidad.

Por ejemplo, ahora se ha conocido que está relacionado con casos de conjuntivitis vírica y retinopatía, patología esta última que incluso puede llegar a ocasionar la pérdida de la visión. Además, el descubrimiento del virus en muestras conjuntivales y lágrimas implica que las secreciones oculares pueden en un momento dado actuar como vía de contagio.

Cabe señalar que la afectación a los ojos no es tan infrecuente como podríamos pensar, pese a que sí son raros sus extremos más graves. Algunos estudios han encontrado que casi un tercio de los pacientes con cuadros sintomáticos presentan conjuntivitis vírica.

La retinopatía, por su parte, se presenta en los casos más raros (y de hecho algunos investigadores han cuestionado su relación) y consiste en una inflamación de la retina que puede llegar a provocar hemorragias vítreas, desprendimientos de retina traccional y glaucoma neovascular, pudiendo llegar a suponer la pérdida total de la visión y a requerir tratamiento quirúrgico.

El virus puede infectar los ojos a través de distintas vías. Por una parte, pueden actuar como punto de entrada, si entran en contacto con el virus (por ejemplo, en secreciones bucales de otra persona o en el dedo al tocarse el ojo). Por otra, pueden llegar por el mismo camino pero procediendo del mismo paciente, ya infectado. Finalmente, el virus puede entrar en los ojos por vía sanguínea.



 

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