UN GRAN TRABAJO

¿Podría un oftalmólogo diagnosticar la enfermedad de Alzheimer?

Una mancha en el ojo podría determinar la aparición del Alzheimer. (Foto: Sharon McCutcheon / Pexels)
Una mancha en el ojo podría determinar la aparición del Alzheimer. (Foto: Sharon McCutcheon / Pexels)
El diagnóstico temprano permitiría a los investigadores estudiar nuevos medicamentos antes, ya que los tratamientos futuros pueden ser más efectivos cuando se administran temprano.
Según un estudio de la Universidad de Duke (EE.UU.) es posible que la pérdida de vasos sanguíneos en la retina podría ser una señal de esta devastadora enfermedad.

Su trabajo, realizado en más de 200 personas en el Duke Eye Center, asegura que en el futuro es posible que un sencillo y rápido examen de la vista podría permitir que los oftalmólogos puedan detectar esta patología. La clave, explican en la revista Ophthalmology Retina, radica en la pérdida de vasos sanguíneos en la retina, que podría ser señal de Alzheimer.

Debido a que la retina es una extensión del cerebro y comparte muchas similitudes con él, los investigadores creen que el deterioro de la retina puede reflejar los cambios que ocurren en los vasos sanguíneos del cerebro, lo que ofrece una ventana al proceso de la enfermedad.

Para su estudio, los investigadores utilizaron una tecnología no invasiva llamada angiografía por tomografía de coherencia óptica (OCTA). Las máquinas OCTA usan ondas de luz que revelan el flujo de sangre en cada capa de la retina. Con esta técnica compararon las retinas en 70 ojos de 39 pacientes de Alzheimer con 72 ojos de 37 personas con deterioro cognitivo leve, así como 254 ojos de 133 personas cognitivamente sanas.

Y encontraron que el grupo de Alzheimer tenía pérdida de pequeños vasos sanguíneos de la retina en la parte posterior del ojo y que, una capa específica de la retina, era más delgada en comparación con las personas con deterioro cognitivo leve y las personas sanas. 

"Diagnosticar la enfermedad de Alzheimer es un reto. Algunas técnicas pueden detectar signos de la enfermedad, pero no son prácticas para detectar a millones de personas: los escáneres cerebrales son caros y tienen riesgos. En cambio, la enfermedad a menudo se diagnostica mediante pruebas de memoria u observación de cambios de comportamiento. En el momento en que se notan estos cambios, la patología está avanzada", indicó.

Y, aunque actualmente no existe cura, el diagnóstico temprano permitiría a los investigadores estudiar nuevos medicamentos antes, ya que los tratamientos futuros pueden ser más efectivos cuando se administran temprano. El diagnóstico precoz también daría tiempo a los pacientes y sus familias para planificar el futuro.

"Gracias a una tecnología no invasiva relativamente nueva somos capaces de evaluar los vasos sanguíneos que no se pueden apreciar durante un examen ocular regular. La tecnología obtiene imágenes de alta resolución de los vasos sanguíneos muy pequeños dentro de la retina en tan solo unos minutos». En su opinión, es posible que dichos cambios en la densidad de los vasos sanguíneos en la retina puedan reflejar lo que está sucediendo en los diminutos vasos sanguíneos en el cerebro, quizás antes de que podamos detectar cualquier cambio cognitivo", indicó. 

Este equipo de expertos también ha estudiado otros cambios en la retina que podrían indicar problemas en el cerebro, como el adelgazamiento de algunas de las capas nerviosas de la retina.

"Sabemos que hay cambios en los pequeños vasos sanguíneos que se producen en el cerebro en personas con enfermedad de Alzheimer y, debido a que la retina es una extensión del cerebro, queríamos investigar si dichos cambios podrían detectarse en la retina utilizando una nueva tecnología que es menos invasiva y fácil de obtener", afirmó. 

"El diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer es una necesidad insatisfecha. Actualmente, no es viable que las técnicas actuales, como una gammagrafía cerebral o una punción lumbar (punción espinal), evalúen el número de pacientes con esta enfermedad"; indicó. 

"Es posible que estos cambios en la densidad de los vasos sanguíneos en la retina puedan reflejar lo que está sucediendo en los vasos sanguíneos cerebrales. Si podemos detectar estos cambios en los vasos sanguíneos de la retina antes de cualquier cambio en la cognición, eso sería un cambio de juego", concluyó. 

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