TENDENCIA AL ALZA

Peligro con la ingesta exagerada del suplemento de vitamina D

Muchas personas desconocen que es posible sufrir una sobredosis de suplementos de vitamina D. (Foto: Envato)
Muchas personas desconocen que es posible sufrir una sobredosis de suplementos de vitamina D. (Foto: Envato)
La vitamina D favorece una excesiva acumulación de calcio en la sangre, lo que provoca un amplio abanico de síntomas (mareos, confusión, apatía, psicosis, depresión, estupor…
Los suplementos nutricionales tienen una menor regulación que los medicamentos. Por ello, muchas personas piensan que su consumo es totalmente inofensivo. Sin embargo, un uso irresponsable de ello, puede llegar a ser peligroso. 

Por ejemplo, muchas personas desconocen que es posible sufrir una sobredosis de suplementos de vitamina D. Y esto puede acarrear muchos problemas. Así lo determina un estudio en el medio especializado BMJ Case Reports.

Concretamente, el informe se refiere a un hombre de mediana edad enviado al hospital por su médico de familia, después de quejarse de vómitos recurrentes, náuseas, dolor abdominal, calambres en las piernas, tinnitus (acúfenos), sequedad en la boca, aumento de la sed, diarrea y la pérdida involuntaria de 12,7 kilos de peso.

El paciente había estado experimentando síntomas durante tres meses, empezando apenas un mes después de empezar un régimen intensivo de suplementos de vitaminas por consejo de un terapeuta nutricional.

Previamente, había sufrido una serie de problemas de salud incluyendo tuberculosis, un tumor en el oído interno (que resultó en sordera en esa oreja), una acumulación de líquido en el cerebro (hidrocefalia), meningitis bacteriana y sinusitis bacteriana.

Así, había estado tomando dosis de hasta 50.000mg de vitamina D (la dosis diaria recomendada son 600mg) y otras vitaminas, minerales, nutrientes y probióticos, en varios casos excediendo notablemente las cantidades aconsejadas en varios órdenes de magnitud.

Un análisis de sangre reveló que tenía niveles muy altos de calcio y ligeramente elevados de magnesio, y que la concentración de vitamina D era siete veces la necesaria para las funciones normales del organismo. Las pruebas que se le practicaron también arrojaron que padecía daño renal agudo.

Dos meses después de ser dado de alta, los niveles de calcio de esta persona habían regresado a valores normales, pero los niveles de vitamina D seguían siendo anormalmente altos.

Los autores del reporte explican que, a nivel global, se está observando una tendencia ascendente en la incidencia de la hipervitaminosis D, una condición clínica caracterizada por los niveles elevados de vitamina D3 en el suero de la sangre. Las personas más frecuentemente afectadas son mujeres, niños y pacientes quirúrgicos.

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