ABORDAJE MULTICISCIPLINAR

Los niños con trastornos de aprendizaje deben aprender de un modo diferente

Un niño con dislexia realiza unos ejercicios. (Foto: EurekAlert)
Un niño con dislexia realiza unos ejercicios. (Foto: EurekAlert)
La atención temprana, a los cinco o seis años, y la enseñanza adaptada son fundamentales para evitar el fracaso escolar entre estos alumnos.
En estos días millones de niños empiezan o vuelven a ir al cole, un importante esfuerzo para la mayoría, pero en especial para los que tienen trastornos del aprendizaje. La atención temprana y la enseñanza adaptada son fundamentales para evitar el fracaso escolar entre estos alumnos, según la neuropediatra Anna Sans.

"Los trastornos del aprendizaje son más comunes de lo que se cree: afectan al 15 por ciento de la población en edad escolar, aproximadamente. Su causa es neurobiológica, está en el desarrollo del sistema nervioso, y se dan en niños que por lo demás tienen una inteligencia completamente normal", explica la coordinadora de la Unidad de Trastornos de Aprendizaje Escolar (UTAE) del Hospital Sant Joan de Déu, de Barcelona.

"Si no se diagnostican y tratan adecuadamente son una de las principales causas de fracaso escolar", pero existe desinformación y falta de formación sobre este problema, agrega. "Algunos pediatras empiezan ahora a ser conscientes de que en el seguimiento del niño sano es importante diagnosticar los trastornos del aprendizaje en etapas muy precoces", señala Sans, "y aún hay maestros y profesores que no piensan en la dislexia, cuando un alumno muestra una dificultad persistente para aprender a leer", a pesar de ser la causa más frecuente de alteración en el aprendizaje de la lectura, ya que afecta al 10 por ciento de la población.

"Cuando un niño no puede seguir los mínimos que se le exigen para su edad y presenta manifestaciones que repercuten de forma significativa y persistente en su vida y su rendimiento escolar, hay que acudir al pediatra e intentar que los equipos psicopedagógicos de los colegios le atiendan rápidamente, pero eso no siempre se hace con la frecuencia y celeridad necesaria. En nuestra unidad, la edad media de los niños que vienen a consulta son nueve años y medio, pero el 60 por ciento de los padres había observado que a sus hijos les pasaba algo cuando tenían en torno a cinco años. Hay una tendencia a esperar y no poner etiquetas. El diagnostico tal vez no es urgente, pero sí empezar a ayudar al niño", subraya la experta.

Abordaje multidisciplinar

Lo más adecuado para abordar los trastornos del aprendizaje es hacerlo de modo multidisciplinar, explica Sans, por eso en la unidad del hospital barcelonés que coordina "hay especialistas en neurología pediátrica, psiquiatra infantil, psicólogos clínicos, neuropsicólogos y logopedas. Cuando detectan un trastorno del aprendizaje, se inicia una reeducación individual o tratamiento psicológico, si es necesario. También se sugieren adaptaciones metodológicas al colegio donde estudia el niño, pero "no siempre se aplican, a pesar de la existencia de protocolos, aunque cada vez hay más escuelas sensibilizadas", señala la doctora.

En la UTAE se entrenan las habilidades afectadas por cada trastorno. "En un niño disléxico, se interviene para que pueda desarrollar la lectura. Si a partir de los 10 u 11 años sigue habiendo dificultad, hay que facilitarle instrumentos como programas informáticos que leen textos y, a menudo, modificar la forma de evaluar sus conocimientos con exámenes orales o con preguntas cortas, "esto es a veces difícil de conseguir, pero es lo que necesitan estos niños porque pueden aprender lo mismo que los demás, pero han de hacerlo de forma diferente", añade Sans.

En el déficit de atención con hiperactividad, "abordamos la inquietud, los despistes característicos de estos niños; formamos a padres y maestros y, en algunos casos, no siempre, se prescriben fármacos, concluye la especialista.

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