INEVITABLES

Los efectos indeseados y desconocidos de este conocido medicamento

La amoxicilina es un antibiótico de uso común. (Foto: Envato)
La amoxicilina es un antibiótico de uso común. (Foto: Envato)
Existe un cierto riesgo de que el consumo habitual o prolongado estimule el desarrollo de resistencia a la misma en ciertas especies o cepas patógenas.
Si hay un medicamento que es clave para luchar contra las infecciones bacterianas, ese es el antibiótico. Con todo, su uso irresponsable y excesivo puede tener serias consecuencias.

La amoxicilina es un antibiótico de uso común, muy empleado en el tratamiento de infecciones comunes tales como las sinusitis bacterianas agudas, la otitis media aguda, la amigdalitis y faringitis estreptocócicas agudas, la exacerbación aguda de bronquitis crónica o la cistitis aguda.

Se considera, por tanto, un antibiótico de amplio espectro (que actúa frente una amplia gama de bacterias patógenas) y bastante seguro, siempre que se respeten sus indicaciones.

Como todos los fármacos, la amoxicilina puede en algunos casos provocar efectos indeseados. No obstante, y como sucede con todos los medicamentos que reciben la aprobación para su uso, se estima que sus beneficios superan los riesgos.

Estas reacciones adversas se clasifican en función de la frecuencia con la que se han registrado, tal y como recoge el prospecto de un medicamento genérico con amoxicilina publicado por la Agencia Española de medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).

Se considera que son frecuentes (afectan a entre una de cada cien y una de cada diez personas) algunas como:
  • Diarrea y náuseas.
  • Erupción cutánea.
En cambio, son poco frecuentes (entre una de cada 1.000 y una de cada 100 personas) otras como:
  • Vómitos.
  • Urticaria y prurito.
Se clasifican como muy raras (se dan en menos de una de cada 10.000 personas) algunas reacciones como:
  • Candidiasis mucocutánea.
  • Leucopenia reversible.
  • Trombocitopenia reversible.
  • Anemia hemolítica.
  • Aumento del tiempo de coagulación y del tiempo de protrombina.
  • Reacciones alérgicas graves (incluyendo adema angioneurótico, anafilaxia, enfermedad del suero, vasculitis por hipersensibilidad).
  • Hiperquinesia.
  • Mareos.
  • Convulsiones.
  • Colitis asociada al uso de antibióticos (incluyendo colitis pseudomembranosa, colitis hemorrágica).
  • Lengua vellosa negra.
  • Alteración superficial de la coloración de los dientes.
  • Reacciones de la piel (eritema multiforme, síndrome de Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica, dermatitis exfoliativa bullosa, pustulosis exantemática generalizada aguda, reacción medicamentosa con eosinofilia y síntomas sistémicos).
  • Nefritis intersticial.
  • Cristaluria.

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