HIGIENE DE SUEÑO

Levantarse una hora antes, una ayuda extra para la salud

Grandes beneficios al despertarse una hora antes de lo normal. (Foto: Envato)
Grandes beneficios al despertarse una hora antes de lo normal. (Foto: Envato)
Descansar lo suficiente es esencial para reforzar el sistema inmunológico frente a posibles enfermedades, para la salud cardiovascular y respiratoria.
Llevar a cabo una adecuada higiene de sueño así como dormir las horas recomendadas es algo fundamental para que el cuerpo descanse y restablezca la energía. De hecho, un sueño de calidad no solo contribuye al equilibrio del cuerpo, sino que también mejora nuestro rendimiento, capacidad de concentración e incluso el humor. 

Asimismo, descansar lo suficiente es esencial para reforzar el sistema inmunológico frente a posibles enfermedades, para la salud cardiovascular y respiratoria y para prevenir un aumento de la presión arterial o del estrés, entre otros beneficios.

Ahora, un estudio publicado recientemente en la revista JAMA Psychiatry y recogido por Infosalus revela que despertarse una hora antes de lo habitual podría reducir considerablemente el riesgo de padecer un episodio de depresión grave.

"Hace tiempo que sabemos que existe una relación entre el horario de sueño y el estado de ánimo, pero una pregunta que escuchamos a menudo de los médicos es: ¿cuánto más temprano necesitamos cambiar a la gente para ver un beneficio?", se pregunta una de las autoras principales del estudio y profesora de fisiología integrativa en CU Boulder, Celine Vetter.

La investigación se ha llevado a cabo con 840.000 personas por parte de expertos de la Universidad de Colorado Boulder y del Instituto Broad del MIT y Harvard (Estados Unidos) y es una de las más concluyentes a la hora de asociar el horario de dormir de una persona y su influencia en el riesgo de padecer depresión.

Algunos estudios observacionales previos habían evidenciado que las personas consideradas como "búhos" nocturnos tenían hasta el doble de posibilidades de padecer depresión que los madrugadores, a pesar del tiempo de sueño. 

En este sentido, el autor de la investigación, el docto Iyas Daglhas, recurrió a datos de la empresa de análisis de ADN 23 and Me y a la base de datos biomédica de UK Biobank para establecer una asociación genética que ayudase a descubrir la causa y el efecto. "Nuestra genética se establece al nacer, por lo que algunos de los sesgos que afectan a otros tipos de investigación epidemiológica tienden a no afectar a los estudios genéticos", destaca el autor.

Como explican en el estudio, se conocen más de 340 variantes genéticas comunes que repercuten en el cronotipo de una persona y que la genética podría explicar colectivamente "entre el 12 y el 42% de nuestra preferencia de horarios de sueño". Por ello, el equipo de investigadores analizó los datos de estas variantes de hasta 850.000 personas.

Así, en la mayor de estas muestras, cerca de un tercio de las personas encuestadas "se identificó como alondra matutina, un 9% como búho nocturno y el resto en un punto medio", aclaran. Teniendo en cuenta estos datos, los investigadores utilizaron otra muestra que añadía información genética junto con datos médicos anónimos y encuestas sobre diagnósticos de depresión.

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