ASOCIACIÓN CLAVE

La explicación más clara y concreta de dónde tiene el origen la artritis reumatoide

En la actualidad se sabe que la inflamación y degeneración de las articulaciones sinoviales en la artritis reumatoide está provocada por una respuesta autoinmune mediada por los linfocitos T.
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La artritis reumatoide es una enfermedad inflamatoria que padecen más de 200.000 personas en nuestro país (sobre todo mayores de 40 años y, en hasta tres de cada cuatro casos, mujeres) y caracterizada fundamentalmente por el dolor y la degeneración progresiva de las articulaciones.

Una patología que se engloba dentro de las denominadas enfermedades autoinmunes, en la que el propio sistema inmunitario ataca por error, cual si fuera un cuerpo extraño, al propio organismo (en este caso, a las articulaciones). Sin embargo, y a pesar de su impacto y gran prevalencia, aún se desconocen las causas exactas por las que se desencadena esta enfermedad.

Un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital General de Massachussets en Boston (EE.UU.) mostró el origen podría encontrarse en una respuesta autoinmune a las bacterias que conviven en nuestro intestino, respuesta que posteriormente se trasladaría a todo el organismo –muy especialmente a las articulaciones, si bien también a órganos como el corazón o los pulmones.

"Aún no se conoce cómo la respuesta inmunitaria anómala a la flora intestinal desencadena el inicio y progresión de la destrucción inmune de las articulaciones en la artritis reumatoide. Sin embargo, nuestros hallazgos apoyan la hipótesis de una asociación entre las autoinmunidades intestinal y sinovial", indicó Annalisa Pianta, directora de esta investigación.

En el estudio, los autores analizaron el líquido sinovial (esto es, el líquido que se encuentra en las articulaciones para reducir la fricción de los cartílagos durante el movimiento) y en la sangre periférica con el objetivo de encontrar autoantígenos asociados tanto a la flora intestinal como a la artritis reumatoide.

Cabe recordar que un autoantígeno no es más que un antígeno que se encuentra dentro del propio organismo, así como que un antígeno es cualquier molécula, caso de una proteína, que desencadena una respuesta inmunitaria. Así, y mientras el sistema inmune producirá anticuerpos para atacar a los antígenos llegados del exterior, producirá asimismo  autoanticuerpos para combatir los autoantígenos que ya moran en el cuerpo.

Los resultados del estudio permitieron identificar a dos autoantígenos denominados N-acetilglucosamina-6-sulfatasa (GNS) y filamina A (FLNA) asociados a la respuesta autoinmune en la artritis reumatoide. Concretamente, se observó que la GNS y la FLNA eran el objetivo de las respuestas autoinmunes de los linfocitos B y T en, respectivamente, el 52% y 56% de los pacientes con artritis reumatoide –que no así en personas sanas o afectadas por otros tipos de artritis, en las que estos autoantígenos no fueron objeto de ninguna respuesta.

"Si bien los antígenos GNS y FLNA fueron encontrados en el líquido sinovial y las articulaciones afectadas por la artritis reumatoide, estas proteínas GNS y FLNA presentan una similitud remarcable con las proteínas producidas por especies bacterianas muy comunes en la flora intestinal", explicaron. 

"La especificidad para los autoantígenos GNS y FLNA ofrece una nueva vía para el desarrollo de estrategias dirigidas a mejorar tanto el diagnóstico como el tratamiento de la enfermedad", concluyó.

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