HITO HISTÓRICO

Engañar a las células tumorales para acabar con la metástasis

Una innovadora terapia puede obligar a las células malignas del cáncer a convertirse en células de grasa. (Foto:  Fancycrave.com / Pexels)
Una innovadora terapia puede obligar a las células malignas del cáncer a convertirse en células de grasa. (Foto: Fancycrave.com / Pexels)
Se sabe que las células tumorales pueden adaptarse a condiciones cambiantes gracias a su capacidad para reactivar un proceso celular que es fundamental para el desarrollo embrionario.
Cuando no se pueden eliminar las células cancerosoas una ingeniosa opción puede ser hacer que se conviertan en otro tipo, como células de la grasa. Una innovadora terapia de combinación puede obligar a las células malignas de cáncer de mama a convertirse en células de grasa.

Esto se podría emplear para prevenir la formación de la metástasis en ratones, asegura un estudio publicado en revista Cancer Cell. 

Se sabe que las células tumorales pueden adaptarse a condiciones cambiantes gracias a su capacidad para reactivar un proceso celular que es fundamental para el desarrollo embrionario. Esto las permite alterar sus propiedades moleculares y adquirir nuevas capacidades.

Los investigadores de la Universidad de Basilea (Suiza) han explotado esta fase crítica, conocida como transición epitelial-mesenquimal (EMT), para convencer a las células de cáncer de mama en ratones para que se conviertan en células de grasa inofensivas. El estudio es la prueba de concepto. 

"Las células de cáncer de mama que se sometieron a un EMT no solo se diferenciaron en células de grasa, sino que también dejaron de proliferar por completo", indicó el primer autor Gerhard Christofori.

Además, el tumor primario no hizo metástasis. "Por lo que podemos decir a partir de experimentos de cultivo a largo plazo, las células cancerosas convertidas en células grasas se mantienen como células grasas y no vuelven a convertirse en células de cáncer de mama", afirmó.

En sus experimentos con ratones, han logrado usar una combinación de dos principios activos -rosiglitazona, que se usa para tratar pacientes con diabetes, y trametinib, que inhibe el crecimiento y la diseminación de las células cancerosas- para convertir células de cáncer de mama, que se dividen rápidamente y forman metástasis, en células de grasa que ya no se pueden dividir y apenas pueden diferenciarse de las células de grasa normales.

"En el futuro, este enfoque terapéutico innovador podría usarse en combinación con la quimioterapia convencional para suprimir tanto el crecimiento del tumor primario como la formación de metástasis mortales", indicó Christofori.

Además, los resultados de la investigación muestran que las células cancerosas malignas, como las células madre, exhiben un alto grado de plasticidad celular, que se puede explotar con fines terapéuticos.

Los investigadores plantean la hipótesis de que obligar a una masa crítica de células cancerosas a diferenciarse en células grasas podría agotar la capacidad de un tumor para combatir la quimioterapia convencional. Los próximos pasos incluyen probar el enfoque de diferenciación orientada a la EMT en combinación con las quimioterapias existentes y en otros tipos de cánceres. 

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