¿Cuándo se usa la circulación extracorpórea?

Máquina de circulación extracorpórea también conocida como máquina de derivación cardiopulmonar. (Foto: Wikimedia)
Máquina de circulación extracorpórea también conocida como máquina de derivación cardiopulmonar. (Foto: Wikimedia)
Muchos nos preguntamos ¿cómo operan los cirujanos del corazón? Esta pregunta surge porque operar en un órgano que se está moviendo es muy difícil.

Asumiendo que lo detengan ¿cómo se mantiene vivo el paciente? Lo curioso es que si llegas a necesitar este tipo de intervención seguramente tu médico dirá “es una operación sencilla”.

Aquí te explicaremos como la circulación extracorpórea da respuesta a todas estas interrogantes.

La circulación extracorpórea. En que consiste.

Esta es una técnica que utilizan los cirujanos del corazón. La misma consiste en desviar la circulación de la sangre a un aparato externo. Que se denomina máquina de circulación extracorpórea aunque también se le conoce como máquina de derivación cardiopulmonar.

Dicho aparato hace las veces de corazón, pulmón y de riñón cumpliendo sus funciones. Por lo que impulsa la sangre, la oxigena y la filtra, respectivamente.

Esta máquina la controla un profesional llamado “perfusionista”. Quien se encarga de sus ajustes siguiendo las instrucciones de los médicos.

De esta forma, el corazón y los pulmones quedan sin sangre. Así el cirujano puede operar sin problemas. Para aplicar esta técnica, es necesario suministrar al paciente anticoagulantes para la sangre.

El uso del clamp aórtico

Más conocido como “clampar” la aorta. Consiste en colocar un dispositivo que no permite el paso de sangre al corazón. De esta forma, el corazón deja de latir y el cirujano puede intervenir el interior sin problema.

Este procedimiento evita que pueda entrar aire a cualquiera de las arterias, ya que puede ocasionar infartos al miocardio o al cerebro en el perioperatorio.

¿Por qué esta técnica exige que se usen anticoagulantes en la sangre?

Esto tiene como objetivo evitar la creación de trombos en las venas y arterias que transportan la sangre. Hacia y desde el aparato. El riesgo se debe al contacto con las paredes internas de estas.

La sustancia anticoagulante más utilizada es la heparina.

Es de destacar que una vez finalizada la operación es necesario anular el efecto del anticoagulante. Con el fin de evitar posibles hemorragias que pudiesen ocurrir después de la operación. Esto se hace suministrando protamina.

Cuando se usa

El corazón y los pulmones funcionan de forma ininterrumpida durante toda vida. En el proceso el corazón impele hacia los pulmones la sangre con deficiencia de oxígeno. Los pulmones la oxigenan y la reenvía al corazón para que la distribuya por todo el organismo.

El caso es que el corazón puede sufrir daños bien sea por enfermedad o traumatismo.  En estos casos es necesaria una cirugía llamada “a corazón abierto”. Con el fin de reparar el órgano.

Esta cirugía solo es posible deteniendo el corazón y sin que exista el riesgo de hemorragias. Es aquí donde se hace necesaria la circulación extracorpórea.

En resumen, permite intervenir a personas con enfermedades cardiacas que tengan lesiones dentro del corazón. Su objetivo es mantener el corazón vacío de sangre y sin latir, pero sin que se afecten el resto de los órganos y él mismo.

Esta técnica resulta indispensable en este tipo de operaciones. Aunque anteriormente era un procedimiento con mucho riesgo. En la actualidad es casi rutinario.

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