DIFÍCIL DETECCIÓN

Cáncer de ovario, ¿qué terapia será eficaz para acabar con el tumor?

La primera causa de muerte por cáncer ginecológico en la población femenina española es el cáncer de ovario. (Foto: Vidal Balielo Jr. / Pexels)
La primera causa de muerte por cáncer ginecológico en la población femenina española es el cáncer de ovario. (Foto: Vidal Balielo Jr. / Pexels)
El cáncer de ovario comienza en el ovario o la trompa de Falopio. El cáncer desarrolla rápidamente resistencia a la quimioterapia y generalmente es fatal.
A pesar de meses de tratamiento agresivo con cirugía y quimioterapia, alrededor del 85% de las mujeres con cáncer de ovario de alto grado de amplia diseminación tendrá una recaída, lo que conduce a un nuevo tratamiento, pero nunca a una cura. Sin embargo, cerca del 15 por ciento de los pacientes, no tienen recurrencia.  

En el último número de la revista Cell, investigadores de la Universidad de Chicago (EE.UU.), el Instituto Max Plank de Bioquímica en Martinsried, Munich (Alemania), y el Centro de Investigación de Proteínas de la Fundación Novo Nordisk en Copenhague (Dinamarca), parecen haber dado con la respuesta al haber identificado un factor pronóstico independiente del cáncer -el antígeno testicular 45 (CT45)-.

El cáncer de ovario comienza en el ovario o la trompa de Falopio. A menudo es difícil de detectar en las primeras etapas. El cáncer desarrolla rápidamente resistencia a la quimioterapia y generalmente es fatal. En nuestro país, la primera causa de muerte por cáncer ginecológico en la población femenina española y la sexta en el conjunto total de enfermedades oncológicas.

El estudio ha visto que el citado antígeno CT45 se asocia con la supervivencia libre de enfermedad prolongada para las mujeres con cáncer de ovario avanzado. Las pacientes con altos niveles de CT45 en sus tumores vivían siete veces más que quellas que carecían de suficiente CT45. Los datos de los supervivientes a largo plazo promediaron 2.754 días (7,5 años), en comparación con solo 366 días para las pacientes que carecían CT45.

"Creemos que este es el primer ejemplo de proteómica basada en espectrometría de masas que conduce al descubrimiento de un biomarcador de cáncer pronóstico y funcionalmente importante", indicó Ernst Lengyel, de la Universidad de Chicago.

"Nuestro objetivo era encontrar biomarcadores fiables que pudieran predecir la respuesta al tratamiento", señaló Matthias Mann, PhD, presidente del Instituto Max-Planck.
 
"A través de la espectrometría de masas podemos identificar, por primera vez, casi todas las proteínas en el tejido tumoral de los pacientes. Nuestros métodos extremadamente sensibles ahora nos permiten perfilar miles de proteínas al mismo tiempo, lo que nos permite buscar las proteínas que son críticas para la enfermedad mediante la comparación de las muestras de tejido", explicó. 

Para validar sus hallazgos , los investigadores estudiaron los tejidos recogidos de más de 200 pacientes de la Universidad de Chicago. No encontraron CT45 en 82 de esas muestras de pacientes, pero sí niveles altos en 42 pacientes, que curiosamente tenían una supervivencia libre de enfermedad mucho más larga que el resto.


 

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